Saltar al contenido

Vampiros energeticos

vampiros energeticos

¿Quién no ha tenido un amigo o una pareja así? Lo peor es que muchas veces no nos damos cuenta hasta que ellos son precisamente la causa del agotamiento mental y de la falta de energía que tenemos. Una vez detectadas, hay que alejarse de estas personas lo antes posible o bien emprender la ardua tarea, si es que nos merece la pena, de hacerles entender lo nefasto de su actitud vital.

En la cara opuesta de los vampiros de la energía están las personas energéticas o kinestésicas, esas con la que siempre te apetece estar, que te hacen reñir, que te subven el estado de ánimo y te transmiten positividad, fuerza y alegría.

Todas estas sensaciones de las que estamos hablando y el tipo de personas que hemos descrito tienen una explicación científica en el campo de la Física, como expone Bruce Lipton en el libro “La Biología de la creencia”, muy recomendable si crees que alguien de tu entorno te está robando tu energía vital.

Ya mucho antes Einstein había revelado que no vivimos en un universo con cuerpos físicos independientes separados por espacio muerto. El universo es un único e individible agujero dinámico en el que la energía y la materia están tan estrechamente relacionadas que resulta imposible considerarlas elementos independientes. Todo y todos somos y transmitimos energía.

Aunque la medicina tradicional todavía no tiene claro el papel que juega la energía como medio de “información” en los sistemas biológicos, sí que reconoce las técnicas exploratorias no invasivas que interpretan este tipo de campos de energía. Es más, los físicos cuánticos han fabricado aparatos capaces de analizar las frecuencias emitidas por ciertas sustancias químicas, lo que permite hacer, por ejemplo, test de intolerancias alimentarias.

loading...

Los físicos han adaptado esos aparatos para leer el espectro de radiación de energía emitido por los tejidos y órganos del cuerpo humano. Puesto que los campos de energía se trasladan sin problema a lo largo y ancho del cuerpo físico, estos modernos aparatos, que incluyen el TAC y la Tomografía por Emisión de Positrones, pueden detectar enfermedades por métodos no invasivos.

Actualmente es posible diagnosticar problemas internos mediante la diferenciación del espectro característico del tejido sano y del tejido enfermo en las imágenes exploratorias. Por ejemplo, el escáner puede revelar la presencia de un cáncer, ya que el tejido enfermo emite una radiaciónde energía característica que se diferencia de la energía emitida por las células sanas que lo rodean.

Todo esto nos lleva de nuevo y sienta las bases para explicar de forma casi científica el tema del post: los vampiros energéticos. A diferencia de otros seres vivos, los humanos hemos descuidado bastante la comunicación a través de nuestros campos energéticos en favor del lenguaje hablado o  escrito. Pero todos tenemos percepciones claras acerca de lo que nos transmiten unas u otras personas, de cómo es la energía que desprenden y qué efecto tienen en la nuestra propia.

Los vampiros energéticos son personas que siempre están cansadas, enfadadas, tristes, ofendidas o amargadas. Tienden a sentirse víctimas y culpabilizan a los demás de sus problemas, sobre todo a su familia o a su pareja. A los amigos los exprimen hasta el máximo, reclamando atención constante, ofendiéndose y enfadándose por cualquier cosa y teniendo siempre una justificación para su comportamiento. El chantaje emocional está entre sus armas más empleadas para reclamar atención y hacer sentir culpables a los que les rodean.

Pero no es fácil definir el perfil de un vampiro energético y mucho menos conseguir que reconozca su actitud, ya que los hay de muchos tipos y suelen ser muy hábiles para justificar su comportamiento y hacernos sentir miserables y culpables frente a sus sufrimientos y problemas. Es fácil dejarlos entrar en nuestars viudas porque suelen ser  personas con mucha empatía y sensibilidad, que en principio parecen preocupoarse mucho por nuestros problemas; o bien personas que nos inspiran pena o consiguen enredarnos emocionalmente o incluso deslumbrarnos con sus virtudes. Con el vampiro energético se suele crear un vínculo de dependencia empocional que ellos se encargan de alimentar a base de culpabilidad y que resulta difícil de romper porque ellos parecen tener siempre la razón.

Lamentablemente, los vampiros energéticos tiene la capacidad y perversa habilidad de agotar incluso en la distancia la energía de sus “presas”. ¿No os pasa que incluso después de hablar por teléfono con ciertas personas os quedáis exhaustos? Así ellos se refuerzan y se sienten mejor, descargan su frutración y sus miserias. Estas personas pueden agotar nuestro pensamiento, nuestras emociones, nuestra fuerza vital, reservas mentales y hasta fuerzas física. En su favor, y porque conozco a unso cuantos, he de decir que no siempre son conscientes de ellos, por lo que, por mucho miedo que nos dé enfrentarmnos a ellos (que suele ser lo habitual) hay que hacérselo saber.

Enfrentarse a un vampiro energético, habitualmente muy hábil mental y psicológicamente, es muy duro y difícil, ya que suelen apañárselas para darle la vuelta a todas las situaciones, haciéndonos pensar que los equivocados y egoístas somos nosotros. Este enfrentamiento puede acabar con la relación con esa persona, algo realmente preferible en muchos casos. Si se trata de un familliar o un amigo muy querido, poner distancia de por medio durante una temporada puede conseguir salvar la relación.

Lo que está claro es que, si queremos sentirnos alegres y llenos de energía, tenemos que seleccionar bien nuestras “amistades energéticas” y tratar de rodearnos de personas con buenas vibraciones. Gastar nuestra energía en personas o relaciones que no hacen sino agotarnso física y emocionalmente nos puede llevar incluso a enfermar. Así que hay que ser no sólo inteligente sino selectivo con la gente de la que nos rodeamos. Cuando el vampiro energético es la pareja o un familiar muy cercano es muy difícil cortar, pero en ocasiones puede ser la única solución para ambos. Hablando con cariño pero mucha sinceridad podemos hacer más bien que mal a largo plazo.

El problema, por supuesto, es que nosotros mismos seamos los vampiros energéticos, ya que todos pasamos por etapas bajas en nuestra vida. Una depresión, una mala ruptura amorosa, un problema laboral, una relación familiar complicada…, pueden convertirnos en ese tipo de persona amargada, negativa y triste que le roba energía a los demás con sus problemas reales o imaginarios. Darse cuenta de ello es lo más importante para cambiar, que se puede si sabemso escuchar a los demás.

¿Tenéis algún vampiro energético en vuestra vida?