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Ejemplares idóneos para los jardines costeros

Ejemplares idóneos para los jardines costeros

Si tienes una casa junto al mar te habrás dado cuenta de que este tipo de paisaje idílico no es lo más recomendable para la reproducción y el crecimiento de cualquier planta.

Los fuertes vientos y el salitre máximo que las acompaña, son sumamente perjudiciales en especial este último, que se deposita sobre sus ejemplares formando una fina capa que dificulta su desarrollo al impedirles realizar con normalidad el proceso de fotosíntesis, a través del cual convierten todos los minerales absorbidos por su sistema de raíces y la luz solar que captan sus hojas es el alimento que necesitan para subsistir.

Fuertes y resistentes al viento

Para este tipo de emplazamientos deberás elegir ejemplares muy fuertes y resistentes al viento. En este caso tienes dos opciones, colocar los ejemplares más débiles junto a un lugar protegido del viento, como tras un muro, o bien emplazar ejemplares de arbustos resistentes para resguardar el interior de su jardín del viento y de miradas indiscretas.

Puedes emplear por ejemplo arbustos sumamente resistentes como tamarix gallica, Myoporum lastum, Eleagnus angustifolia, Atriplex halimus, Cortaderia seolloana.

También puedes elegir ejemplares vivaces de flor como la Gazania splendens, la Cineraria marítima, el Lampranthus, la Portulaca, el Sedum o el Messembrythemum.

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Combina con elementos no vegetales

Así mismo a la hora de decidirse por uno u otro ejemplar deberás aprender a combinar con acierto todos los ejemplares anteriormente mencionados.

Debido a los escasos ejemplares que se adaptan a esta situación puedes compensar esta monotonía con elementos no vegetales propios de un jardín como pérgolas, caminos empedrados, rocallas, fuertes, disponer de una soleada terraza…

Otras ideas

Observa con detenimiento los jardines y bosques circundantes para conocer los ejemplares que mejor se adapten a esa zona climática. Podrás solicitar a tus vecinos esquejes de sus ejemplares más lozanos o recogerlos en el campo, teniendo en cuenta evitar dañar la naturaleza.

Además puedes sacrificar una pequeña parte de tu jardín colocando una pantalla o cortina que proteja el jardín del viento. En el caso de que exista un viento dominante en una determinada zona casi con toda seguridad tendrás que optar por esta solución. En las zonas protegidas por una pantalla podrás emplazar ejemplares menos resistentes al salitre y al viento pero apropiados a este tipo de climas como las palmeras o las buganvillas.

También puedes emplear como cortavientos ejemplares de coronilla, laurel, aligustre, espirea, adelfa, romero o lavanda.